El sueño de educar

"Educar es lo mismo que poner un motor a una barca,hay que medir, pensar, equilibrar y poner todo en marcha...Soñar que ese navío, llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hasta islas lejanas..."Gabriel Celaya

miércoles, 19 de enero de 2022

¿Qué es la Filosofía medieval cristiana?


Llamamos filosofía medieval al pensamiento elaborado en Europa y su entorno más cercano durante la Edad Media (pero con raíces en la época helenístico-romana) y que está fundamentalmente ligado a la teología cristiana y la reinterpretación, en clave teológica, del pensamiento griego (sobre todo de Platón y Aristóteles). Desde la elaboración de los evangelios, la patrística y hasta la escolástica más tardía, la labor de los “teólogos-filósofos” cristianos consiste en dotar al cristianismo de una doctrina intelectual que le sirviera de apoyo adoptando (y adaptando) para ello la terminología y las ideas de la filosofía pagana, sobre todo el neoplatonismo y el aristotelismo que llega a Europa, a través de los filósofos árabes, durante el s.XII. La filosofía medieval trata los asuntos ontológicos, epistemológicos, éticos o políticos, característicos de la filosofía, a través del lenguaje y los problemas doctrinales del cristianismo, y llega a elaborar teorías intelectuales sumamente elaboradas (como las de Agustín de Hipona, Tomás de Aquino o Guillermo de Occam, entre muchos otros). De entre los asuntos más comúnmente tratados durante este largo periodo, destacamos: el argumento ontológico, la distinción esencia y existencia (demostración de la existencia de Dios),  el problema de la relación entre fe y razón, y las relaciones entre la Iglesia y el Estado. 


Fuente Vicente

Temas centrales de la filosofía medieval y etapas.


Durante el largo periodo en el que se desarrolló el pensamiento medieval destacamos lo siguiente: 

- Pérdida y posterior recuperación de la cultura antigua.

- Progresivas síntesis entre pensamiento griego y cristiano. Primero con Platón y posteriormente con Aristóteles. 

- Relación entre fe y razón, filosofía y religión. 

- El problema de los universales. Qué es y qué realidad se le asigna a lo que en Platón eran las Ideas y en Aristóteles las esencias (substancias segundas). 

- Conflicto entre el poder temporal y el religioso. Conflicto de las investiduras

1 Etapas de formación del pensamiento cristiano. 

Hasta el siglo II d. C. los cristianos sólo contaban con una serie de escritos, destinados a los fieles, conocidos con el nombre de Nuevo Testamento. La finalidad de estos escritos era, primeramente, la de dar un mayor conocimiento de la figura de Cristo y de los apóstoles, y posteriormente la de exponer o aclarar las diversas cuestiones doctrinales. Para redactarlos se utilizan los mismos términos y géneros utilizados por las diversas escuelas filosóficas. 

A lo largo de los tres siglos finales del Imperio Romano el cristianismo se va convirtiendo en una fuerza fundamental. Este desarrollo tendrá diversas fases, que van desde los escritos de defensa del cristianismo hasta la elaboración de un pensamiento, a partir de los elementos o temas tomados del pensamiento anterior como de aportaciones propias del cristianismo. 

La llamada filosofía cristiana es, por tanto, el resultado de un largo proceso de formación que dividimos en etapas: 

La Apologética nace como consecuencia de las persecuciones y los enfrentamientos ideológicos surgen las apologías que son alegatos jurídicos en defensa del cristianismo, defender en un imperio pagano el reconocimiento de la fe cristiana.
La Patrística. La necesidad de exponer la doctrina cristiana que sigue al reconocimiento del cristianismo (Edicto de Milán del 313) y la lucha contra las herejías (gnosticismo, arrianismo, maniqueísmo,...) dará lugar a la producción de una extensa literatura de escritos doctrinales que se conoce con el nombre de la patrística. Sus autores son llamados los Padres de la Iglesia.


Su representante más destacado, Agustín de Hipona (354-430 d.C.), elabora un pensamiento cristiano de fuerte raíz platónica y neoplatónica que predominará y dará la pauta hasta el siglo XIII, 

La Escolástica. 
Se desarrolla de los siglos IX al XIV. Se busca proteger y transmitir el credo cristiano para más adelante debatirlo. Hay distintas etapas:


Para contrarrestar las ideas paganas y heréticas, y difundir su doctrina se fundan, por parte de las distintas órdenes religiosas, las escuelas monacales y catedralicias. 

Respecto a la teoría del conocimiento (ontología) y el conflicto entre fe y razón defienden la subordinación de la razón a la fe.

Por otro lado, en cuanto a la metafísica y los universales asumen el realismo platónico, que las ideas o esencias son interpretadas con existencia independiente y separada. Ahora son el modelo que sigue Dios en el momento de la creación, las Ideas en la mente divina.

Desarrollo y apogeo (XI-XIII)


Se crean las Universidades. 

El pensamiento en occidente hasta el siglo XIII estaba dominado absolutamente por la filosofía cristiana de inspiración platónica, debida, básicamente, a la influencia del agustinismo. Había un casi total desconocimiento de Aristóteles - sólo algo de su lógica, pero nada de su metafísica, física, antropología o teología-.


No ocurría lo mismo en oriente o en el mundo árabe, en esas culturas había un momento de gran esplendor cultural. En ellas se había conservado y recuperado la cultura antigua. Los árabes habían traducido del sirio a Aristóteles así como los comentarios que a sus obras habían hecho los comentaristas griegos, en su mayoría platónicos. Averroes, un filósofo hispano-musulmán, intentará recuperar el Aristóteles original depurándolo de las contaminaciones neoplatonizantes que tenía. A través de la Escuela de traductores de Toledo toda esta filosofía llegará a las universidades causando un gran impacto.

El florecimiento escolástico ofrece una gran variedad y diversidad de puntos de vista y tiene sus raíces en los dos siglos que le preceden -se debe tanto a los cambios sociales citados como al uso cada vez mayor de la retórica y la dialéctica que se realizaba a través de las disputatio-.

Destacamos: 


Son el grupo más conservador en estos momentos. Reciben la influencia mística e idealista de Francisco de Asís. Seguidores del agustinismo recelan de todo lo que suene a intelectual y racional defendiendo la iluminación como modo único de conocimiento.
b) El averroísmo latino.
Son los más polémicos y progresistas, y por ello los más perseguidos por los que vigilan la ortodoxia en la Iglesia. Sus tesis serán condenadas y prohibidas. Se basan en la filosofía de Aristóteles que obtienen de las traducciones de Averroes. Defenderán la teoría de la doble verdad, en un intento de justificar la independencia de la razón frente a la fe. Si la fe y la razón se contradicen admiten que ambas conclusiones son ciertas: la verdad del creyente y la verdad del filósofo. 

c) Tomás de Aquino.

Defiende una postura intermedia y ecléctica. Realiza una imaginativa síntesis entre el pensamiento de Aristóteles y el pensamiento cristiano.

Su objetivo: era elaborar un sistema teológico-filosófico que conciliara la autoridad del filósofo con la teología cristiana. Según Tomás de Aquino las incompatibilidades que habían surgido entre estos dos pensamientos se debían a errores provocados por las interpretaciones de Aristóteles realizadas por Averroes y sus seguidores.

a) Conflicto entre fe y razón: búsqueda del equilibrio.


El objetivo final de todo conocimiento es Dios: a él llegamos a través de la revelación, pero también mediante la razón, que por su propio esfuerzo puede acercarse, sobre todo a través del conocimiento de las cosas, hasta Dios como fuente de esos seres.

No hay dos verdades sino una única verdad a la que se puede acceder por caminos distintos pero convergentes. La teología sirve de norma negativa a la filosofía. O bien le advierte que el método racional ha sido mal usado puesto que ha llegado a falsas afirmaciones, o bien, que ha entrado en un campo -reservado a la teología- en el que no es posible el argumento racional y sólo la revelación proporciona un conocimiento adecuado -hace referencia a los misterios-.

Si bien se busca un equilibrio, éste sigue decantándose hacia la fe: la verdad racional no contraría a la verdad de la fe cristiana.

Crisis XIV-XV 

Se viven situaciones históricas terribles: la peste, la guerra de los cien años,... Se desmoronan las estructuras político-religiosas del medievo cristiano. De una parte el Imperio se fragmenta en multitud de Estados y principados que reclaman su propia soberanía; por otra parte también se divide la Iglesia con lo que se denomina el Cisma de Occidente, y se acentúa el conflicto entre el poder político y el religioso. 

Además se abandona todo intento de racionalizar la fe, es decir, se reconoce que la razón es una vía diferente de conocimiento que la fe. Muchos teólogos llegan al convencimiento de que la fe se degrada al quererse apoyar en la filosofía, y por ello se abandonan los intentos de síntesis entre filosofía y teología como el de Tomás de Aquino.
La experiencia como modo de conocimiento va obteniendo cada vez más importancia en detrimento del valor tradicionalmente atribuido a la deducción y a la autoridad, hecho que contribuirá decisivamente al avance logrado por la ciencia moderna.
El siglo XIV se caracterizará por el misticismo en lo religioso y el criticismo en lo filosófico.

Adaptación. Fuente: José Vidal González Barredo

Presentación pensamiento Sto Tomás

Sto Tomás

martes, 30 de noviembre de 2021

La ética y la política en Aristóteles

Saludos, os dejo una síntesis de la filosofía ético-política de Aristóteles. 

 LA ÉTICA

    Aristóteles realiza un planteamiento finalista, teleológico, de las acciones humanas. Es evidente que toda acción tiende hacia un fin, que en última instancia es siempre el bien (“el bien es aquello a que tienden todas las cosas”). De entre la diversidad de bienes, hay unos que dependen de otros, que no se desean por sí mismos; pero hay un bien supremo que sí es deseado por sí mismo, que no está subordinado a ningún otro y que para Aristóteles consiste en la felicidad (eudemonismo).

     Pero ocurre que bajo el nombre de felicidad se entienden diversas cosas: ser feliz equivale para muchos en gozar de placeres, otros identifican felicidad con honores; otros hacen de la contemplación su meta. De aquí que encontremos tres principales modos de vida: vida de placer (ideal de la masa), de honores (ideal del político), y vida contemplativa (ideal propuesto por Aristóteles). ¿Cuál debe ser la felicidad para el hombre? Se descubre teniendo en cuenta la capacidad específica del hombre. Un breve recorrido hace ver que ni la nutrición, ni el crecimiento, ni la sensibilidad son actividades específicas del hombre, pues las tienen también las plantas  y animales. Lo característico y exclusivo del hombre es su capacidad racional.

     Se deduce que el Bien, Fin o Felicidad del hombre es la de actuar como ser racional, dicho de otro modo, la contemplación, el pensar. La contemplación es para el hombre lo mejor, lo más hermoso y lo más agradable.

     El gran medio para conseguir la felicidad son las virtudes. Como el alma humana tiene dos partes: una que realiza la actividad de pensar-entendimiento- y otra que obedece a la primera-voluntad-, se sigue que haya virtudes intelectuales, racionales o dianoéticas, como la ciencia, la sabiduría, la prudencia... y virtudes morales o éticas, que refuerzan la voluntad, como la justicia, la fortaleza, la templanza, la magnanimidad, el buen humor, la amabilidad...

     Pero, ¿qué es la virtud?  La virtud es un hábito adquirido, deliberada y voluntariamente a partir de una capacidad inicial y desarrollada mediante la enseñanza y el aprendizaje (en las virtudes intelectuales) y mediante el ejercicio y la repetición de actos en las virtudes morales.

     La definición pone de manifiesto dos cosas importantes: la libertad y el esfuerzo: ni nacemos virtuosos ni basta con la enseñanza, tenemos que “querer ser buenos”.

    La virtud moral consiste en el justo medio entre dos extremos viciosos: uno por defecto y otro por exceso. Por ejemplo, el valor es un medio entre la cobardía y la temeridad. ¿Cuál es el criterio para discernir el justo medio? No es un medio que sea calculado matemáticamente; está en relación con las características y condiciones de cada cual, por ejemplo la comida; en último término el criterio es la justa razón o el medio que señalaría el juicio de un hombre razonable.


LA POLÍTICA

     Ética y Política consideran el bien del hombre. Nadie puede ser virtuoso si no ha sido educado, y es al Estado a quien compete la tarea educativa. La Ética se subordina a la Política. El bien individual y particular se subordina al bien familiar y al común.

     El objeto de la Política es el estudio de la comunidad, condición indispensable de toda ciudad o estado. El fin del Estado es conseguir el bien común.

     El hombre es por naturaleza “un animal político o comunitario”. La sociabilidad natural del hombre, señala Aristóteles, procede del hecho de que la naturaleza le ha dotado del don de la palabra. Al ser el hombre un animal racional, le da posibilidad para el diálogo, que implica comunicación entre sus semejantes. Es por eso que desee vivir en sociedad. “El hombre solitario, o es un dios, o es una bestia”.
 El individuo aislado es insuficiente para bastarse a sí mismo. Por eso necesita de la agrupación con sus semejantes, la cual tiene diversas formas:

    1.-La familia, que es la unidad social básica, que existe para hacer posible la vida, para acudir a las necesidades cotidianas de los hombres, y que comprende el marido, la mujer, los hijos, los nietos, los esclavos y animales de labranza.
   2.-La aldea, que resulta de la agrupación de varias familias. La cual lleva consigo dos ventajas: seguridad social y división del trabajo.
   3.-Ciudad-Estado, cuyas características son las de una sociedad perfecta, independiente y que se basta a sí misma. No se trata de una autarquía exclusivamente económica, sino fundamentalmente ética y humana. La Ciudad-Estado es el fin al que tienden todas las demás formas de sociedad (familia y aldea), goza de prioridad sobre ellas. La ciudad es anterior a ellas por orden jerárquico. Sería el todo que necesariamente es anterior a las partes.

     El hombre se une en sociedad para el bien común. La finalidad de la sociedad es “vivir bien”; es decir, el fin del Estado es la felicidad y la perfección moral de los ciudadanos.

     Pero existe una particularidad del “bien común”. Este bien común  no lo entiende más que para los ciudadanos libres. Y Aristóteles no concede el derecho de ciudadanía ni a los esclavos, ni a los metecos, ni a las mujeres. Pero además también excluye de este derecho a artesanos, mercaderes y labradores.

     En la categoría de ciudadanos libres entran solamente las tres clases superiores: guerreros, sacerdotes y magistrados.

 Formas de Gobierno

     Parte Aristóteles de la división de dos tipos de gobiernos: aquellos en que uno o varios gobernantes procuran el interés común; otros gobiernos que sólo se cuidan de su propio interés. De esta división resultan formas de gobierno justas o puras:
1.    Monarquía, gobierno de uno solo, el mejor, para el bien común.
2.    Aristocracia,  gobierno de unos pocos, los mejores, para el bien común.
3.    Democracia, gobierno de muchos, del pueblo, para el bien común.

Son formas de gobierno injustas o degeneradas:

     1. Tiranía, gobierno de un tirano que usurpa el poder al Estado, ejerce el poder sin justicia, a su arbitrio. Es  la degeneración de la Monarquía.
     2. Oligarquía, gobierno de unos pocos, los poderosos, que anteponen los bienes particulares al bien común de la ciudad. Es la degeneración de la Aristocracia.
     3. Demagogia, gobierno de un demagogo que aparenta sostener los intereses del pueblo. Degeneración de la Democracia.

     No otorga primacía por ninguna forma de gobierno, y se muestra muy pragmático al tener en cuenta las diversas condiciones geográficas, económicas  o de psicología de los pueblos. Este pragmatismo conduce a inclinarse por una politeía basada en las “clases medias” y gobernada por los mejores. Punto de vista que coincide con su teoría ética: la virtud consiste en un “término medio” adaptado a las circunstancias, naturaleza concreta de los hombres y exigencias de su sensatez.
    

      En la práctica, propone un gobierno en manos de una clase media, vía media entre Oligarquía y Democracia. Pues en tal régimen es el pueblo quien gobierna y, sin embargo, os gobernantes no son la hez de desheredados (como en la democracia) pues la capacidad para ser “militantes” o guerreros presupone la posesión de ciertos bienes.

lunes, 8 de noviembre de 2021

La aventura del pensamiento: Aristóteles


Os dejo un capitulo de la serie La aventura del pensamiento dedicada a Aristóteles. 
Un repaso de su vida y obra, de la mano de Fernando Savater. 

Power Point Aristóteles

La filosofía de Aristóteles

Una vez que hayas repasado los conceptos más importantes de la filosofía aristotélica puedes realizar el siguiente test para comprobar lo que has aprendido. 

https://www.e-torredebabel.com/Historia-de-la-filosofia/Ejercicios/Filosofia-Griega/Aristoteles-O-M.htm

viernes, 5 de noviembre de 2021

Actividades

Lee los apartados dedicados a Aristóteles y realiza las siguientes actividades:

1. ¿Cuál es la actitud de Aristóteles respecto a la teoría de las Ideas platónicas?
2. Explica la concepción de la Naturaleza para Aristóteles.
3. ¿Qué son las sustancias? ¿En qué consiste la teoría hilemorfica?
4. Cómo resuelve Aristóteles el problema del cambio? qué tipos de cambios existen?

martes, 5 de octubre de 2021

La República, Libro VII

Hola chicos, tal y como hemos hablado hoy en clase, os dejo el enlace para descargar el
Libro VII de la República de Platón, al cual pertenece el texto que debéis comentar para el examen.

Podéis descargar el capítulo  aquí.

(Traedlo impreso o descargado en la tablet)








miércoles, 29 de septiembre de 2021

Introducción a Platón. Carta VII



Platón, junto con Aristóteles, significa la madurez y plenitud de la filosofía griega. Son sin duda los autores más influyentes hasta el siglo XVII-XVIII.
Por primera vez nos encontramos ante un sistema completo de pensamiento en el que se plantean todas las cuestiones que han interesado a lo largo de la historia de la filosofía.
Su filosofía tiene como trasfondo la reacción y el enfrentamiento al convencionalismo y el relativismo de los sofistas.
Datos biográficos.
Nace en Atenas en el año 427 a. C. en el seno de una familia aristocrática -algunos de sus miembros participan en el gobierno de los Treinta tiranos, en concreto sus tíos Cármides y Crítias-. (Su verdadero nombre era Aristocles, pero le llamaron así por lo ancho (Platys) de sus hombros o de su frente.)

Su formación es la de un privilegiado: conoce a Sócrates en el año 407 a. C., a sus 20 años, y se hace discípulo incondicional suyo hasta su muerte en el año 399 a. C. Además aprende todo tipo de materias: matemáticas, geometría, arte, dialéctica, etc.
Muerto Sócrates hace un viaje al sur de Italia donde entra en contacto con las doctrinas pitagóricas y órficas.
Viaja dos veces a Siracusa -ciudad de Sicilia- para intentar poner en práctica sus ideas políticas sin éxito -con Dionisio I y Dionisio II)
En el año 388 a. C. regresa a Atenas y funda la Academia, su propia escuela, donde se da vital importancia a la enseñanza de las matemáticas, la geometría y la filosofía. La intención de Platón al fundar esta escuela es la de formar a los políticos y gobernantes.
Muere en el año 347 a. C. con más de 80 años.

Platón no vive apenas la época de esplendor que fue la Atenas de Pericles (479-431 a. C.)
Pericles había introducido reformas legislativas para reducir el poder de los aristócratas en beneficio de la Asamblea, en la que pueden intervenir todos los ciudadanos, lo que generará el descontento de la aristocracia.
Platón crece en el contexto de las guerras del Peloponeso (hasta que tiene 23 años) que acabarán con la hegemonía de Atenas y que desestabilizarán su democracia de manera prácticamente irreversible. Es el tiempo de la segunda sofística, del gobierno de los Treinta Tiranos, del restablecimiento de una democracia vigilada, de duros enfrentamientos políticos con las venganzas de unos y otros,...

Las Guerras del Peloponeso (431-404 a.C.) había sido el resultado de la lucha entre dos alianzas , la Liga de Delos y la Liga del Peloponeso, cada una lideradas por las dos grandes ciudades-estado que representaban, a su vez, dos modelos políticos enfrentados.

Por un lado la Atenas de Pericles que había liberado numerosas ciudades griegas del dominio de los Persas y a las que había reunido entorno a sí imponiéndoles su sistema político: la democracia. Por otro lado la ciudad de Esparta modelo de un estado aristocrático y militarista, que veía con preocupación las ideas democratizadoras que difundía Atenas. A ella se le unieron otras ciudades dominadas también por sistemas aristocráticos, así como otras que veían con desconfianza los impulsos cada vez más imperialistas de Atenas.

En el 404 a. C. Atenas cae derrotada perdiendo su poder y Esparta le impone un gobierno aparentemente democrático: Los Treinta Tiranos. Es un grupo reducido de aristócratas, elegidos bajo la supervisión los espartanos, que llevan a cabo una política autoritaria y reaccionaria. Tal es así que no duran en el poder más que un año, una revuelta popular restablece la constitución democrática.

Platón encuentra en Atenas, después de las Guerras del Peloponeso, dos defectos fundamentales:
- La incompetencia e ignorancia de los políticos. No hay profesionales de la política y la mayor parte de los cargos se eligen por sorteo. En vez de ser así, se habría de escoger al más capacitado, al más idóneo.
- La lucha entre los partidos. Permiten que los intereses de grupo prevalezcan sobre las necesidades del Estado.
F Su objetivo es llevar a cabo una Reforma política: fundamentar la polis y sus instituciones en un orden de principios de carácter universal, que primero hay que descubrir y después enseñar


CARTA VII
«Siendo yo joven, pasé por la misma experiencia que otros muchos; pensé dedicarme a la política tan pronto como llegara a ser dueño de mis actos; y he aquí las vicisitudes de los asuntos públicos de mi patria a que hube de asistir. Siendo objeto de general censura el régimen político a la sazón imperante, se produjo una revolución; al frente de este movimiento revolucionario se instauraron como caudillos cincuenta y un hombres: diez en el Pireo y once en la capital, al cargo de los cuales estaba la administración pública en lo referente al ágora y a los asuntos municipales, mientras que treinta se instauraron con plenos poderes al frente del gobierno en general. Se daba la circunstancia de que algunos de estos eran allegados y conocidos míos, y en consecuencia requirieron al punto mi colaboración, por entender que se trataba de actividades que me interesaban. La reacción mía no es de extrañar, dada mi juventud; yo pensé que ellos iban a gobernar la ciudad sacándola de un régimen de vida injusto y llevándola a un orden mejor, de suerte que les dediqué mi más apasionada atención, a ver lo que conseguían. Y vi que en poco tiempo hicieron parecer bueno como una edad de oro el anterior régimen. Entre otras tropelías que cometieron, estuvo la de enviar a mi amigo, el anciano Sócrates, de quien yo no tendría reparo en afirmar que fue el más justo de los hombres de su tiempo, a que, en unión de otras personas, prendiera a un ciudadano para conducirle por la fuerza a ser ejecutado; orden dada con el fin de que Sócrates quedara, de grado o por fuerza, complicado en sus crímenes; por cierto que él no obedeció, y se arriesgó a sufrir toda clase de castigos antes que hacerse cómplice de sus iniquidades. Viendo, digo, todas estas cosas y otras semejantes de la mayor gravedad, lleno de indignación me inhibí de las torpezas de aquel período. No mucho tiempo después cayó la tiranía de los Treinta y todo el sistema político imperante. De nuevo, aunque ya menos impetuosamente, me arrastró el deseo de ocuparme de los asuntos públicos de la ciudad. Ocurrían desde luego también bajo aquel gobierno, por tratarse de un período turbulento, muchas cosas que podrían ser objeto de desaprobación; y nada tiene de extraño que, en medio de una revolución, ciertas gentes tomaran venganzas excesivas de algunos adversarios. No obstante, los entonces repatriados observaron una considerable moderación. Pero dio también la casualidad de que algunos de los que estaban en el poder llevaron a los tribunales a mi amigo Sócrates, a quien acabo de referirme, bajo la acusación más inicua y que menos le cuadraba: en efecto, unos acusaron de impiedad y otros condenaron y ejecutaron al hombre que un día no consintió en ser cómplice del ilícito arresto de un partidario de los entonces proscritos, en ocasión en que ellos padecían las adversidades del destierro. Al observar yo cosas como éstas y a los hombres que ejercían los poderes públicos, así como las leyes y las costumbres, cuanto con mayor atención lo examinaba, al mismo tiempo que mi edad iba adqui riendo madurez, tanto más difícil consideraba administrar los asuntos públicos con rectitud; no me parecía, en efecto, que fuera posible hacerlo sin contar con amigos y colaboradores dignos de confianza; encontrar quiénes lo fueran no era fácil, pues ya la ciudad no se regía por las costumbres y prácticas de nuestros antepasados, y adquirir otros nuevos con alguna facilidad era imposible; por otra parte, tanto la letra como el espíritu de las leyes se iba corrompiendo y el número de ellas crecía con extraordinaria rapidez. De esta suerte yo, que al principio estaba lleno de entusiasmo por dedicarme a la política, al volver mi atención a la vida pública y verla arrastrada en todas direcciones por toda clase de corrientes, terminé por verme atacado de vértigo, y si bien no prescindí de reflexionar sobre la manera de poder introducir una mejora en ella, y en consecuencia en la totalidad del sistema político, sí dejé, sin embargo, de esperar sucesivas oportunidades de intervenir activamente; y terminé por adquirir el convencimiento con respecto a todos los Estados actuales de que están, sin excepción, mal gobernados; en efecto, lo referente a su legislación no tiene remedio sin una extraordinaria reforma, acompañada además de suerte para implantarla. Y me vi obligado a reconocer, en alabanza de la verdadera filosofía, que de ella depende el obtener una visión perfecta y total de lo que es justo, tanto en el terreno político como en el privado, y que no cesará en sus males el género humano hasta que los que son recta y verdaderamente filósofos ocupen los cargos públicos, o bien los que ejercen el poder en los Estados lleguen, por especial favor divino, a ser filósofos en el auténtico sentido de la palabra. »

martes, 16 de marzo de 2021

Lectura: ¿Qué es la Ilustración?

Trabajo oligatorio 3ª evaluación.
Para realizar este trabajo debéis ir contestando a las cuestiones que se plantean y dar la respuesta de Kant.

1. ¿Qué es la Ilustración para Kant?

2. ¿Cuál es el significado de "minoría de edad"?

3. ¿Por qué somos culpables de esa minoría?

4. ¿Cuál es el lema de la Ilustración?
          
5. ¿En la minoría entran por igual mujeres y hombres?

6. ¿Es realmente peligroso hacerse mayor de edad? ¿por qué los tutores lo definen como tal?

7. ¿Por qué afirma que son pocos los liberados? ¿A qué imagen platónica hacer referencia?

8. ¿Por qué es tan dañino sembrar prejuicios?

9. ¿Cómo se solucionará el problema? ¿con una revolución? Señala cuál es la solución para Kant

10.  ¿Desde qué ámbitos se dice "no razones"?

11. Señala la diferencia entre "uso público" y "uso privado" de la razón.

12. ¿Qué tres ejemplos utiliza Kant para ilustrar el uso público y privado de la razón?


Tras la crítica a la jerarquía eclesiástica y al conservadurismo de las asociaciones religiosas Kant plantea que un hombre puede renunciar, solo temporalmente a la ilustración, pero va contra su naturaleza. Un pueblo no puede renunciar a la ilustración pues va contra los derechos de la humanidad y un monarca no puede renunciar pues su autoridad reside en la voluntad general.


13. ¿Qué argumentos da respecto a la autoridad del monarca? ¿qué debe hacer el monarca? ¿qué degrada su autoridad?

14.  Según Kant, ¿es una época Ilustrada o época de la Ilustración?

15. ¿Qué otro nombre utiliza para esa época?

16. ¿Por qué propone a Federico II como modelo de gobernante ilustrado?

17.  Tras la lectura, realiza una reflexión personal sobre hasta qué punto este texto está de actualidad, ¿Seguimos teniendo las mismas dificultades? ¿Vivimos en un mundo de Ilustración o Ilustrado? ¿Por qué?