El sueño de educar

"Educar es lo mismo que poner un motor a una barca,hay que medir, pensar, equilibrar y poner todo en marcha...Soñar que ese navío, llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hasta islas lejanas..."Gabriel Celaya

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sábado, 21 de febrero de 2026

El hombre como animal cívico (zoon politikon)

 Para Aristóteles no hay diferencia entre ética y política dada la condición social del ser humano. El ser humano es sociable por naturaleza y por tanto no existe una esfera privada y otra pública que se contrapongan. No hay conflicto entre ética y política. Si la ética tiene que ver con la condición teleológica de la acción, igualmente la política debe buscar el último de los fines, el fin supremo que es la felicidad, el Bien común. 

 La definición del ser humano como animal político estaba también en Platón y es una reacción ante el pensamiento de los Sofistas, lo cuales frente a la sociabilidad natural proponían que la sociedad es una convención fruto del acuerdo entre los hombres.  Para Platón, Aristóteles y, posteriormente Rousseau (s. XVIII), el hombre es sociable por naturaleza. Sin embargo, para los filósofos empiristas como Hobbes (s. XVII) y los helenistas como los epicúreos y estoicos, el ser humano es ante todo individuo y la sociedad puede corromper su naturaleza. Por ejemplo Hobbes afirma que “el hombre es un lobo para el hombre”.  A diferencia de Aristóteles, para Hobbes el Estado no debía contribuir a ningún fin más allá de la paz.

La sociabilidad, según Aristóteles, marca nuestra jerarquía en el universo, los dioses que son perfectos son autosuficientes, las bestias no son sociables. Entre los dioses y las bestias están los hombres dotados con la capacidad para el lenguaje que le hace posible vivir en sociedad. La sociabilidad se actualiza en tres formas naturales de asociación: la familia, la aldea y el estado (polis). La más perfecta de todas ellas seria aquella que contribuye al bien mayor, al mejor de los fines, y esa sería el Estado. El Estado (polis) tiene como fin asegurar la vida a los los ciudadanos haciendo posible que vivan digna y satisfactoriamente.

Nuestras condiciones de vida están determinadas por las leyes, y más concretamente por los regímenes políticos establecidos en la constitución de cada pueblo. Aristóteles intentó un derecho constitucional comparado. Este proyecto enciclopédico del Liceo reunió constituciones de ciudades de todo el mundo, con el objeto de escribir y redactar una constitución ideal para los atenienses. En su teoría política, Aristóteles no se preguntaba por el límite del poder político (esta temática es algo muy reciente en el Derecho y en la Filosofía Política), esta pregunta surge con la concepción moderna del Estado. Aristóteles, sin embargo, se planteaba otras dos cosas cómo se debe de distribuir el poder y para qué debe utilizarse el poder. 

martes, 19 de noviembre de 2024

Vocabulario platónico


VOCABULARIO DE PLATÓN

Afecciones. Son las cuatro actividades del alma o niveles de conocimiento: dos inferiores la conjetura o imaginación (eikasía) y la creencia (pistis). Ninguna conduce a la verdad, sino más bien a la opinión, porque su nivel de realidad es lo visible y físico. Las dos actividades superiores son la inteligencia (nous) y el pensamiento discursivo (dianoia). Estos sí llevan a la verdad.
Alma.     El hombre es una criatura dual, que participa igualmente del mundo de los sentidos –lo perecedero– y del mundo de las Ideas –lo eterno e inmutable. También creía que el alma de cada hombre había existido en el reino de las Ideas antes de encarnarse. Ya dentro del cuerpo, sólo recordamos vagamente las Ideas. Las cosas de este mundo le recuerdan las Ideas. Este recuerdo despierta en el alma un deseo de volver a la verdadera morada del alma. Desde ese momento, el cuerpo y el mundo de los sentidos se empiezan a ver como algo imperfecto e insignificante. El alma ansía liberarse de las cadenas del cuerpo, por ello la unión es accidental y temporal.. Teniendo en cuenta esto, el filósofo debe ir en contra de lo que hace la mayoría de las personas, las cuales se aferran a las imágenes imperfectas, a lo mudable y corruptible. Sólo unas cuantas personas están capacitadas para elevarse a la contemplación de las Ideas: esos elegidos son los filósofos. Los filósofos, además de todas estas cualidades, deben ser los menos preocupados por los bienes materiales.  Es una entidad dinámica o fuerza que tiene una naturaleza tripartita.

                                                                          
Parte
Facultad 
Virtud
Racional o intelectual

Conocer
Sabiduría
Irascible, ánimo o carácter
Pasión,
Fortaleza, valor
Concupiscible
Capacidad de desear . Búsqueda de placeres.
Templaza

Analogía, análogo. Es una relación de semejanza entre cosas. Se establece un razonamiento con atribuciones semejantes. La Idea de Bien tiene la expresión platónica del sol. El sol es a lo sensible como la Idea de Bien a lo inteligible.
Artesano. Es el Demiurgo platónico, un dios supremo o hacedor que no crea el mundo de la nada, sino que lo fabrica atendiendo a una Idea, actúa sobre la materia que él no ha hecho.
Bien. En mayúscula es la Idea de Bien. En minúscula se refiere a las acciones de los seres sensibles buenos, tiene un sentido moral.
Cadenas. Es una imagen de la alegoría o mito de la caverna. Es un atributo de los prisioneros. El hombre encadenado en el interior de la caverna simboliza la condición humana inicial, ignorante y engañada. El mundo interior  es el mundo de las cosas.
Ciencia. (Episteme). Es el conocimiento verdadero universal y necesario. Es el auténtico saber, el conocimiento racional del mundo ideal o inteligible.
Cognoscible. Platón lo aplica a los seres inteligibles, de los que se puede tener ciencia, frente a los sensibles de los que se puede tener opinión.
Conjetura. Juicio que se forma de una cosa por indicios y observaciones.
Creencia. (pistis) Es tener por cierto algo que el entendimiento no puede probar. En Platón es la forma superior de la opinión (doxa). No es conocimiento, puesto que su material son las percepciones sensibles.
Dialéctica. Camino de ascenso hacia la verdad o proceso racional (discurso) que permite elevarse progresivamente hacia el conocimiento de las ideas superiores. La dialéctica. Este método, en cierta medida de herencia socrática, facilita el recto mirar en dirección a la Idea para alcanzar la verdad: la contemplación de la forma pura de cada cosa, de la cual obtienen su realidad y sentido cada una de las cosas en general. 
Educación. Es el paso de la ignorancia al conocimiento (estudio supremo). En el Estado platónico tiene una gran importancia, puesto que siguiendo la máxima  socrática , “la virtud es conocimiento”(intelectualismo moral), la educación mejorará notablemente a los ciudadanos, mediante un proceso de instrucción  que tiene dos niveles. Primario, todos los ciudadanos se educan mediante la gimnasia y la música. Un segundo nivel, reservado a los futuros gobernantes, estudiando matemáticas  y dialéctica.
En sí. Ser en sí  es un rasgo que se opone a ser en otro. Los seres inteligibles son los seres “en sí” porque son todo lo que lo que su ser les permite ser. No tienen limitaciones, como los seres “en otro” que son materiales y mutables. Se aplica a la belleza “en sí”, la justicia “en sí”, la verdad “en sí”,etc, que tienen rango de Ideas.
Esencia.  Es aquello que hace que una cosa sea lo que es.. Una manera de ser constante y permanente. La esencia de una cosa es lo que una cosa es a pesar de los cambios de estado o apariencia.
Estado. Es la organización política cuya finalidad es promover la virtud y la justicia tanto individual como socialmente. Tiene una estructura tripartita, correlativa al alma.. Está dividido en grupos sociales: los productores (agricultores, artesanos, comerciantes etc.), los guardianes o auxiliares(defensa), y los gobernantes. Un Estado será justo cuando cada uno de los grupos sociales desempeñe la función que le es propia a su condición natural.
Estudio supremo. Es el conocimiento más elevado que el alma puede acceder. El objeto es la Idea de Bien. Representa la última etapa de estudio de los gobernantes.
Guardián. Los gobernantes-filósofos. Forman el tercer grupo social del Estado y su virtud propia es la sabiduría. Son  los que tienen la misión de vigilar y garantizar que en el Estado cada cual cumpla con su función. Siempre hay que tener en cuenta que la finalidad del estado es moral: justicia y felicidad.
Idea. Deriva de la palabra indoeuropea veidos que significa “ver con los ojos de la mente”. En platón su significado tiene matices deferentes, aunque emparentados con esencia, universal, realidad ideal arquetipo o causa. Son entidades inmateriales, absolutas, inmutables perfectas e independientes del mundo físico. Son más que conceptos o representaciones mentales.
Idea de Bien. Es la Idea cúspide y objeto de estudio supremo. Es a lo que debe tender todo lo que hay en el mundo sensible. Es un principio de superación plenitud o perfección. Es la causa de la existencia de las ideas y su verdad.
Ignorancia. En el mito de la caverna, es la situación en la que se encuentran los prisioneros antes del proceso educativo. Su conocimiento del mundo es erróneo, porque los seres que conocen son sólo sombras. Están en el ámbito de la opinión.
Imágenes. (Eikasía) Son los seres que forman el nivel inferior de la opinión. Son las sombras, los reflejos en el agua. Se forman conjeturas sobre ellos.
Inteligir. Es la actividad propia de la inteligencia. Es “ver con los ojos de la mente”, es conocer los modelos , las formas, las esencias lo que tienen en común todos los objetos  del mismo tipo, es captar o conocer su Idea.
Justicia. En minúscula, se refiere a la justicia como virtud. Puede ser tanto la del individuo (virtud ética) como del Estado (virtud política). En el plano político, el Estado será justo si es sabio, valiente y moderado. La justicia es consecuencia de estas tres virtudes.. En el plano ético el individuo será justo cuando cada una da las partes del alma se comporte conforme a la virtud que le es propia. En mayúscula, Justicia hace alusión a la Idea de Justicia.
Libro VI. El problema general que domina La República puede plantearse entonces de un modo nuevo; hay formas de Estado en que la degeneración del filósofo es difícil e incluso imposible, ya que este por haber aprehendido cabalmente todos los objetos de su amor, quedan estos impresos en su alma y ya nunca más los ha de olvidar. Dentro de esta escala, esa es la forma de estado que hay que buscar, un Estado que posea las virtudes de un hombre excelente, con perfecta areté (virtud). Lo que debe predominar es la Idea del Bien; y con el libro VI alcanzamos el mismo núcleo de la solución que Platón da a sus problemas. La mayor paradoja procede, por otra parte, de que el Estado perfecto debe ser constituido por el sabio perfecto, y este, a su vez, no puede serlo más que en el Estado ideal.
Lo que es. Rasgo de los seres inteligibles. Se aplica a las Ideas. Estas “Son” tienen Ser distinto de los seres que devienen, (devenir) “que pueden llegar a ser”. Los seres que “devienen “ Son los seres sensibles, temporales. Por contrapartida están los seres “que son” (lo que es), son seres  fuere del espacio y tiempo.
Luz.. Se refiere a la luz del fuego. Sol luna astros. Representa las distintas fuentes del ser. Cuanta más “claros” más cercanos están  a las ideas superiores.Es el efecto de los más elevados a los menos.
Opinión. (Doxa) Es un conocimiento parcial no-verdadero, insuficiente, incompleto, mudable, corruptible, por remitirnos aún a lo sensible y no haber obtenido la esencia de su verdad del mundo inteligible, absoluto, inmutable, perfecto, el mundo de las formas o ideas. Se basa en la experiencia o sensibilidad. No es auténtico conocimiento, sino creencia.
Pensamiento discursivo. Es la actividad propia del alma por el que se conocen los objetos matemáticos. La palabra discursivo alude al carácter de proceso en el que se van deduciendo consecuencias desde unos principios.
Placer. Satisfacción, sensación agradable producida por la realización de los que nos gusta. Es lo que experimenta el alma concupiscible cuando obtiene el objeto de deseado. Según Platón el placer puede ser una consecuencia del bien que debe perseguir el hombre, pero nunca el bien mismo.
Por sí. Los seres “por sí” son los seres inteligibles. Esta expresión se opone a “lo que es por otro”; las Ideas existen por sí mismas, tienen entidad propia. La causa de su existencia no está en otro lugar. Los seres sensibles existen gracias a la participación en las Ideas, es decir existen “por otros” seres. Por sí solos no son nada.
Principio. Fundamento, origen, razón y causa explicativa de aquello de los es principio .En matemáticas son los supuestos desde donde arrancan las demostraciones. En Dialéctica son también la conclusión a la que el razonamiento llega la Idea superior. Explica la existencia de las Ideas.
Principio de todo. La Idea de Bien. Es el principio de todo porque es la causa de todos los seres y, por ello, los explica a todos. Es el “principio incondicionado”
Prisionero. En el mito de la caverna es el que vive encadenado.
Problema del conocimientoEl problema del Conocimiento como un ascenso progresivo del alma, desde las realidades inferiores sensibles hasta la realidad única superior e inteligible, que es el momento en que llegamos a la cima de la comprensión de la cosa, convirtiéndose esta en "idea" o "eidos", este es el prototipo sin tiempo de toda la realidad existente y de la cual emana toda la verdad y conocimiento para el hombre. Obviamente en este proceso diferenciamos la doxa (opinión), de la episteme (ciencia).
Razón. Se refiere a la capacidad del alma para conocer mediante dos facultades, la inteligencia y la razón como pensamiento discursivo.
Real. Tiene dos sentidos. Se aplica a los seres inteligibles, porque son los verdaderos “los que son” frente a los sensibles que devienen (llegan a ser), cambian. En segundo lugar se utiliza real para relacionar seres imaginados (por los prisioneros) con los seres ontológicamente más reales según el orden sombras-objetos físicos-objetos matemáticos Ideas
República. La República (traducción del término griego politeia, que significa régimen político, vida pública o relación del ciudadano con el Estado) es uno de los principales diálogos de Platón. Posiblemente corresponde al período de madurez de Platón, podemos considerar que en el, se resumen de modo sistemático y programático los principales temas del pensamiento platónico. Pero es muy arriesgado decir esto, ya que el pensamiento platónico en modo alguno es sistemático: todos los temas que son tratados den los diversos diálogos son modificados por otros, según diversos enfoques, nuevos matices, objeciones añadidas, etc. En este sentido, Platón es un verdadero filósofo que busca la verdad en todos los campos, sin dogmatizar con prejuicios.
La República es, en principio, una obra de filosofía política. Pero solo se le puede considerar así si se entiende que es, al mismo tiempo, una obra sobre ontología (sobre "lo que es") y sobre la paideia griega (sobre "lo que debe hacer y ser" el hombre para alcanzar su perfección), esto es, un tratado de educación. Ontología, paideia y política son términos inseparables en Platón: las tres cosas le interesan por igual, porque cree que sólo juntas son posibles.
Sabiduría. Una de las tres virtudes necesarias para conseguir la justicia ética y políticamente. Es propia del alma racional.
Seres inteligibles. Son los seres verdaderos, inmutables, necesarios y universales. Generan conocimiento verdadero o ciencia (episteme). Son los objetos matemáticos y las Ideas. Son los que únicamente se les puede llamar “seres”, ya que son “en si” y existen “por sí”. No dependen del mundo físico ni de los sujetos que los piensan. Constituyen uno de los dos ámbitos del ser. Es superior al sensible. Es el mundo inteligible.
Seres sensibles. Son seres materiales, individuales, múltiples, contingentes y cambiantes, que nacen y perecen (corruptibles) Son seres que devienen, luego no son los verdaderos seres. Son las imágenes sombras. y los seres físicos, de los que tenemos opinión (doxa). Es inferior al inteligible.
Sol. Representa la Idea de Bien. Mediante el sol se explica el proceso de conocimiento y los grados de realidad. SÍMIL DEL SOL-BIEN.Este símil, nos hace referencia a lo que nosotros llamamos o conocemos como la "Teoría de las Ideas" en Platón, de la cual ya hablamos someramente en párrafos anteriores. Esta teoría nos indica varias formas de ver el mundo en Platón, en el cual las ideas son entes reales que nos acompañan en todo momento, y las cuales comparten la universalidad y la unicidad al mismo tiempo.
Sombras. En el mito de la caverna Pueden ser  las sombras de los objetos de la caverna o de los prisioneros de la caverna, que representan a las imágenes, o las sombras de los seres naturales del exterior que representan a los seres inteligibles. En el símil de la línea sombra se refiere directamente a los seres sensibles que se clasifican dentro de las imágenes.
Utensilios y figurillas. En el mito de la caverna son los objetos físicos que transportan los que pasan por allí. Los utensilios representan los seres artificiales, las figurillas a los seres naturales., incluido el cuerpo humano. Producen creencia.
Vástago del Bien.(brote o hijo) Representa al sol en dos aspectos. Primero el sol existe por participar del Bien. Segundo que en el ámbito sensible es análogo al Bien en el inteligible: el sol permite que los demás seres sensibles existan (causa ontológica) y sean visibles (causa epistemológica.)
Verdad. Tiene sentido ontológico. Lo verdadero son  los seres inteligibles “los que son” Tienen la categoría de Ser. Los sensibles son de una realidad inferior, devienen.


Comentario de Texto: Platón

Saludos, os dejo un comentario modelo para el que realizaremos en el examen

PLATÓN
“Pues bien, querido Glaucón, debemos aplicar íntegra esta alegoría a lo que anteriormente ha sido dicho, comparando la región que se manifiesta por medio de la vista con la morada-prisión, y la luz del fuego que hay en ella con el poder del sol; compara, por otro lado, el ascenso y contemplación de las cosas de arriba con el camino del alma hacia el ámbito inteligible, y no te equivocarás en cuanto a lo que estoy esperando, y que es lo que deseas oír. Dios sabe si esto es realmente cierto; en todo caso, lo que a mí me parece es que lo que dentro de lo cognoscible se ve al final, y con dificultad, es la idea del Bien. Una vez percibida, ha de concluirse que es la causa de todas las cosas rectas y bellas, que en el ámbito visible ha engendrado la luz y al señor de ésta, y que en el ámbito inteligible es señora y productora de la verdad y de la inteligencia, y que es necesario tenerla en vista para poder obrar con sabiduría tanto en lo privado como en lo público”
Platón, “La República”, Libro VII
Autor y su contexto histórico:
Este texto pertenece a Platón, filósofo griego del s. IV a. C. Fue discípulo de Sócrates del que asimiló su método (la dialéctica) y el intelectualismo moral (saber y virtud coinciden). Su objetivo era desarrollar el Estado justo. Después de varios viajes, fundó la Academia en la que estudiaría su discípulo Aristóteles. Escribió numerosas obras entre las que destaca “La República”, obra a la que pertenece éste texto y en la cual pretende desarrollar su teoría política pero en la que también encontramos referencias a su dualismo ontológico y a su teoría del conocimiento a través del mito de la caverna.
Tema del texto
En éste texto Platón interpreta el famoso mito de la caverna que ha sido descrito por él al comienzo del libro VII.
Ideas
Lo que se observa por los sentidos es la morada-prisión (interior de la caverna en el mito) que para Platón es el mundo sensible. Las cosas que vemos por los sentidos de este mundo material son sólo “sombras” gracias a la luz del fuego que ilumina los objetos; el ascenso y contemplación del mundo exterior y del Sol, verdadera luz, es comparado al camino que ha de seguir el alma humana en el proceso de conocimiento para alcanzar el mundo inteligible de las ideas, verdadera realidad de las esencias. Es un proceso difícil, ascendente que culmina con el conocimiento de la Idea de Bien, cumbre del mundo de las Ideas, causa de todas las cosas buenas y bellas. En consecuencia, sólo el que conoce el Bien, obra con sabiduría.
Relación entre las ideas
Platón inicia el texto afirmando que es necesario interpretar la “alegoría”, es decir, el mito de la caverna y explicar su significado filosófico. Lo hace comparando cada símbolo del mito con su significado.  Concluye con la Idea de Bien como causa de todo lo bello y recto, es decir, como fundamento de toda la realidad. Por ello es necesario conocer el Bien que es la causa de la sabiduría y de comportarse correctamente tanto en lo público (política) como en lo privado (moral).
Explicación
En este texto quedan sintetizadas las grandes líneas del pensamiento platónico: Platón aborda la situación del ser humano frente a la realidad y su falta de conocimiento sobre la misma. Según Platón el hombre se encuentra encadenado a la ignorancia ya que los sentidos no nos permiten acceder al conocimiento de la verdadera realidad (las Ideas). Así plantea su visión ontológica del mundo y cómo el hombre debe ascender en el conocimiento. Alejarse de lo material para alcanzar mediante la razón el verdadero conocimiento o ciencia, del que se deriva el conocimiento de la virtud, la justicia, la felicidad. Sólo aquellos hombres sabios y virtuosos pueden dirigir la sociedad.
En el texto Platón distingue, por un lado,  el mundo sensible que conocemos por los sentidos, al que pertenecen las cosas materiales, mutables, en constante cambio y movimiento (morada-prisión) y cuyo conocimiento es engañoso y subjetivo puesto que es un mundo de “sombras proyectadas por la luz del fuego”.  Para Platón este mundo material, de imágenes y apariencias no es la verdadera realidad y por lo tanto, de él  obtenemos un conocimiento no fiable, doxa u opinión, pues no puede existir ciencia de lo que no es permanente y universal.  Por otro lado, Platón defiende la existencia del mundo de las esencias inmutables, eternas y verdaderas, verdadera realidad, que no puede ser percibido por los sentidos, y que es la causa de todo lo existente;  dicho mundo de las esencias es el mundo inteligible  (ámbito inteligible) dónde se encontrarían las Ideas presididas por la Idea de Bien (el Sol). El proceso educativo (dialéctica) es comparado por Platón con el proceso de ascenso (camino del alma) y contemplación de las Ideas. El alma humana (alma racional) partiendo de la situación de ignorancia debe ascender al conocimiento, desde las meras apariencias (imágenes proyectadas sobre la pared en la caverna) a las verdades inmutables; desde la opinión a la episteme.  Este proceso se realiza a través del estudio y la reflexión y sólo unos pocos, los filósofos, alcanzan el conocimiento verdadero, la Idea de Bien-Justicia, que es el origen de la sabiduría.

Según Platón, sólo al contemplar la idea de Bien se alcanza verdadero conocimiento y, por tanto, aquellos que lo logren, los filósofos, estarán preparados para guiarnos en nuestra vida,  para alcanzar la felicidad privada y la pública, es decir, para gobernar la ciudad con justicia. Sólo los que conocen el Bien pueden gobernar pues han alcanzado la sabiduría. Platón, lo mismo que su maestro Sócrates, identifica saber y virtud. Por eso en su “República” sólo los filósofos, los que conocen el Bien, deben gobernar y dirigir al resto. Así la principal tarea del filosofo-gobernante sería la educación de los ciudadanos para alcanzar la justicia en la Polis.

domingo, 3 de noviembre de 2024

Mito de la Caverna en imágenes


 

Presentación Platón


Saludos, os dejo la siguiente presentación sobre la Filosofía platónica y sus teorías.  Espero que os sea útil.

Presentación Platon

La teoría de las Ideas: los dos mundos


​"La teoría platónica de las Ideas, es el núcleo de la filosofía platónica, el eje a través del cual se articula todo su pensamiento; lo que busca es fundamentar teóricamente un ideal de gobierno en el que el sabio gobierna la polis, por lo que establece cómo llega el hombre a ser sabio: es decir, cómo llega a la verdad, a lo  real y cómo accede, conoce, dicha verdad.  Su metafísica, por tanto, sirve de fundamento para su teoría política y la ética.

[...] Platón diferencia entre dos modos de realidad (o mundos), una, a la que llama inteligible, y otra a la que llama sensible. La realidad o mundo inteligible, la verdadera realidad, es a la que denomina "mundo de las Ideas", (kosmos noetos) tiene las características de ser inmaterial, eterna, (ingenerada e indestructible), siendo, por lo tanto, ajena al cambio, y constituye el modelo o arquetipo de la otra realidad, la sensible (kosmos horetos), constituida por lo que ordinariamente llamamos "cosas", y que tiene las características de ser material, corruptible, (sometida al cambio, esto es, a la generación y a la destrucción), y que resulta no ser más que una copia de la realidad inteligible.

La realidad constituida por las Ideas, representaría el “verdadero ser”, mientras que de la segunda forma de realidad, las realidades materiales o "cosas", hallándose en un constante devenir, nunca podrá decirse de ellas que “son verdaderamente”. Sólo la Idea es susceptible de un verdadero conocimiento o "episteme", mientras que la realidad sensible, las cosas, sólo son susceptibles de opinión o "doxa". Platón no acepta que la “verdadera realidad” sea algo cambiante, pues está convencido de que el verdadero conocimiento está en lo que permanece, en lo estable. Por esto plantea la teoría de las Ideas.

​Las Ideas, son las "esencias", pero con la particularidad de que no se puede confundir con lo que entendemos como concepto mental; las Ideas platónicas no son contenidos mentales, sino objetos a los que se refieren los contenidos mentales designados por el concepto, y que expresamos a través del lenguaje. Esos objetos o "esencias" subsisten independientemente de que sean o no pensados, son algo distinto del pensamiento (son substancias). Las Ideas, además, son únicas, eternas e inmutables (al igual que el ser de Parménides), y no pueden ser objeto de conocimiento sensible, sino solamente cognoscibles por la razón. No siendo objeto de la sensibilidad, no pueden ser materiales. Y sin embargo Platón insiste en que son entidades que tienen una existencia real e independiente tanto del sujeto que las piensa como del objeto del que son esencia, dotándolas así de un carácter trascendente. Además, las Ideas son el modelo o el arquetipo de las cosas, por lo que la realidad sensible es el resultado de la copia o imitación de las Ideas.

El mundo de las Ideas lo concibe Platón jerarquizado. El primer rango le corresponde a la Idea de Bien en sí, tal como nos lo presenta Platón en la "República", aunque en otros diálogos ocuparán su lugar lo Uno, (en el "Parménides"), la Belleza, (en el "Banquete"), o el Ser, (en el "Sofista"), que representan el máximo grado de realidad, siendo la causa de todo lo que existe. No la define claramente, pero es la Idea suprema, la primera en la jerarquía; es la causa de que yo pueda conocer las demás Ideas racionalmente como el sol hace que pueda ver las cosas del mundo natural. A continuación vendrían las Ideas de los objetos éticos y estéticos, seguida de las Ideas de los objetos matemáticos y finalmente de las Ideas de las cosas."


Si quieres leer el mito de la caverna pincha aquí

martes, 29 de octubre de 2024

Contenidos de la primera evaluación: Filosofía Antigua

Los contenidos de la 1ª Evaluación

- El origen de la Filosofía: contexto histórico, el "paso del mito al logos"
- Los presocráticos. Primeros problemas de la Filosofía.
- Los Sofistas y el giro antropológico
- Sócrates: método, ética e intelectualismo moral
- Platón: teoría de la realidad (ontología), cosmología,  teoría del conocimiento (epistemología), el hombre y su naturaleza (antropología), ética y política; comentario de texto
- Aristóteles:  la naturaleza, cosmología, teoría del conocimiento, antropología, ética y política, comentario de texto
- Escuelas helenísticas


lunes, 23 de septiembre de 2024

Características generales del pensamiento presocrático

Los presocráticos viven entre los siglos VII y V a. C. en lo que podemos llamar la Grecia colonial, es decir, en las ricas colonias comerciales que los griegos han ido fundando desde el s. VIII en la franja costera de Asia Menor (Escuela de Mileto, Heráclito, Anaxágoras) y en el sur de Italia y en Sicilia –la llamada “Magna Grecia”— (pitagóricos, eleatas, Empédocles). Sólo desde Anaxágoras, que pasa gran parte de su vida en Atenas, la filosofía empieza a arraigar en esta ciudad.
Casi todos los presocráticos elaboraron documentos escritos (poemas, tratados, máximas, etc.) en que reflejaban su pensamiento; muchos de ellos fueron calificados como escritos “sobre la naturaleza”. El problema es que tales escritos hace muchos siglos que desaparecieron, por lo que, para saber lo que tales escritos decían hemos de fiarnos de lo que nos dicen acerca de ellos otros autores que si lo tuvieron en sus manos (e incluso autores que de lo que disponían era de documentos acerca de los escritos de los presocráticos). Por ello, para conocer la filosofía de los presocráticos no disponemos más que de fuentes de segunda y tercera mano. La más importante de estas fuentes es Aristóteles que, en alguna de sus obras, hace un resumen de la filosofía de los presocráticos, filosofía que él conoció de primera mano. 

Podemos resumir las características del pensamiento presocrático de la siguiente manera: 
a) Representan una fase transitoria entre el pensamiento mítico y el pensamiento propiamente filosófico. En muchos de ellos perviven rasgos característicos del saber mítico: utilizan a veces un lenguaje poético e imaginativo, dando carácter antropomórfico a entidades naturales (hablan, por ejemplo, de Amor y Odio para representar a las fuerzas presentes en la naturaleza, o de Justicia para referirse a la ley suprema del universo), utilizan conceptos ya presentes en los mitos y la literatura (la doctrina de los cuatro elementos, por ejemplo), conciben el principio de todo (la “arkhé”) como una
entidad divina, etc
(b) Se ocupan preferentemente de la filosofía de la naturaleza (la “phýsis”). Es decir del problema de la cosmogonía (el origen del cosmos) y la cosmología (el funcionamiento del cosmos). Y, aún de forma arcaica, de algo que podemos considerar cercano a la ontología (tratan, por ejemplo, de los primeros principios de todo, del problema de qué significa “ser” o “existir”, de los tipos de seres o cosas más fundamentales). En algunos de ellos se tratan también problemas psicológicos (relativos al alma) y gnoseológicos (relativos al conocimiento). Pero, salvo alguna excepción, no prestan apenas atención a cuestiones éticas y políticas. 
(c) Lo más interesante de la filosofía presocrática es la reflexión acerca de la realidad fundamental o
“arkhé”. Los filósofos presocráticos se ocupan de estudiar la “phýsis” o naturaleza. Pero “phýsis” no
sólo significa “naturaleza o realidad” en el sentido de “todo lo que hay” (el cosmos como una totalidad
eterna y dinámica), sino también en el sentido de “lo que origina, constituye, causa y determina” todo lo que hay. Es esto último lo que los filósofos presocráticos buscan conocer bajo el nombre de “arkhé”.

martes, 30 de noviembre de 2021

La ética y la política en Aristóteles

Saludos, os dejo una síntesis de la filosofía ético-política de Aristóteles. 

 LA ÉTICA

    Aristóteles realiza un planteamiento finalista, teleológico, de las acciones humanas. Es evidente que toda acción tiende hacia un fin, que en última instancia es siempre el bien (“el bien es aquello a que tienden todas las cosas”). De entre la diversidad de bienes, hay unos que dependen de otros, que no se desean por sí mismos; pero hay un bien supremo que sí es deseado por sí mismo, que no está subordinado a ningún otro y que para Aristóteles consiste en la felicidad (eudemonismo).

     Pero ocurre que bajo el nombre de felicidad se entienden diversas cosas: ser feliz equivale para muchos en gozar de placeres, otros identifican felicidad con honores; otros hacen de la contemplación su meta. De aquí que encontremos tres principales modos de vida: vida de placer (ideal de la masa), de honores (ideal del político), y vida contemplativa (ideal propuesto por Aristóteles). ¿Cuál debe ser la felicidad para el hombre? Se descubre teniendo en cuenta la capacidad específica del hombre. Un breve recorrido hace ver que ni la nutrición, ni el crecimiento, ni la sensibilidad son actividades específicas del hombre, pues las tienen también las plantas  y animales. Lo característico y exclusivo del hombre es su capacidad racional.

     Se deduce que el Bien, Fin o Felicidad del hombre es la de actuar como ser racional, dicho de otro modo, la contemplación, el pensar. La contemplación es para el hombre lo mejor, lo más hermoso y lo más agradable.

     El gran medio para conseguir la felicidad son las virtudes. Como el alma humana tiene dos partes: una que realiza la actividad de pensar-entendimiento- y otra que obedece a la primera-voluntad-, se sigue que haya virtudes intelectuales, racionales o dianoéticas, como la ciencia, la sabiduría, la prudencia... y virtudes morales o éticas, que refuerzan la voluntad, como la justicia, la fortaleza, la templanza, la magnanimidad, el buen humor, la amabilidad...

     Pero, ¿qué es la virtud?  La virtud es un hábito adquirido, deliberada y voluntariamente a partir de una capacidad inicial y desarrollada mediante la enseñanza y el aprendizaje (en las virtudes intelectuales) y mediante el ejercicio y la repetición de actos en las virtudes morales.

     La definición pone de manifiesto dos cosas importantes: la libertad y el esfuerzo: ni nacemos virtuosos ni basta con la enseñanza, tenemos que “querer ser buenos”.

    La virtud moral consiste en el justo medio entre dos extremos viciosos: uno por defecto y otro por exceso. Por ejemplo, el valor es un medio entre la cobardía y la temeridad. ¿Cuál es el criterio para discernir el justo medio? No es un medio que sea calculado matemáticamente; está en relación con las características y condiciones de cada cual, por ejemplo la comida; en último término el criterio es la justa razón o el medio que señalaría el juicio de un hombre razonable.


LA POLÍTICA

     Ética y Política consideran el bien del hombre. Nadie puede ser virtuoso si no ha sido educado, y es al Estado a quien compete la tarea educativa. La Ética se subordina a la Política. El bien individual y particular se subordina al bien familiar y al común.

     El objeto de la Política es el estudio de la comunidad, condición indispensable de toda ciudad o estado. El fin del Estado es conseguir el bien común.

     El hombre es por naturaleza “un animal político o comunitario”. La sociabilidad natural del hombre, señala Aristóteles, procede del hecho de que la naturaleza le ha dotado del don de la palabra. Al ser el hombre un animal racional, le da posibilidad para el diálogo, que implica comunicación entre sus semejantes. Es por eso que desee vivir en sociedad. “El hombre solitario, o es un dios, o es una bestia”.
 El individuo aislado es insuficiente para bastarse a sí mismo. Por eso necesita de la agrupación con sus semejantes, la cual tiene diversas formas:

    1.-La familia, que es la unidad social básica, que existe para hacer posible la vida, para acudir a las necesidades cotidianas de los hombres, y que comprende el marido, la mujer, los hijos, los nietos, los esclavos y animales de labranza.
   2.-La aldea, que resulta de la agrupación de varias familias. La cual lleva consigo dos ventajas: seguridad social y división del trabajo.
   3.-Ciudad-Estado, cuyas características son las de una sociedad perfecta, independiente y que se basta a sí misma. No se trata de una autarquía exclusivamente económica, sino fundamentalmente ética y humana. La Ciudad-Estado es el fin al que tienden todas las demás formas de sociedad (familia y aldea), goza de prioridad sobre ellas. La ciudad es anterior a ellas por orden jerárquico. Sería el todo que necesariamente es anterior a las partes.

     El hombre se une en sociedad para el bien común. La finalidad de la sociedad es “vivir bien”; es decir, el fin del Estado es la felicidad y la perfección moral de los ciudadanos.

     Pero existe una particularidad del “bien común”. Este bien común  no lo entiende más que para los ciudadanos libres. Y Aristóteles no concede el derecho de ciudadanía ni a los esclavos, ni a los metecos, ni a las mujeres. Pero además también excluye de este derecho a artesanos, mercaderes y labradores.

     En la categoría de ciudadanos libres entran solamente las tres clases superiores: guerreros, sacerdotes y magistrados.

 Formas de Gobierno

     Parte Aristóteles de la división de dos tipos de gobiernos: aquellos en que uno o varios gobernantes procuran el interés común; otros gobiernos que sólo se cuidan de su propio interés. De esta división resultan formas de gobierno justas o puras:
1.    Monarquía, gobierno de uno solo, el mejor, para el bien común.
2.    Aristocracia,  gobierno de unos pocos, los mejores, para el bien común.
3.    Democracia, gobierno de muchos, del pueblo, para el bien común.

Son formas de gobierno injustas o degeneradas:

     1. Tiranía, gobierno de un tirano que usurpa el poder al Estado, ejerce el poder sin justicia, a su arbitrio. Es  la degeneración de la Monarquía.
     2. Oligarquía, gobierno de unos pocos, los poderosos, que anteponen los bienes particulares al bien común de la ciudad. Es la degeneración de la Aristocracia.
     3. Demagogia, gobierno de un demagogo que aparenta sostener los intereses del pueblo. Degeneración de la Democracia.

     No otorga primacía por ninguna forma de gobierno, y se muestra muy pragmático al tener en cuenta las diversas condiciones geográficas, económicas  o de psicología de los pueblos. Este pragmatismo conduce a inclinarse por una politeía basada en las “clases medias” y gobernada por los mejores. Punto de vista que coincide con su teoría ética: la virtud consiste en un “término medio” adaptado a las circunstancias, naturaleza concreta de los hombres y exigencias de su sensatez.
    

      En la práctica, propone un gobierno en manos de una clase media, vía media entre Oligarquía y Democracia. Pues en tal régimen es el pueblo quien gobierna y, sin embargo, os gobernantes no son la hez de desheredados (como en la democracia) pues la capacidad para ser “militantes” o guerreros presupone la posesión de ciertos bienes.

lunes, 8 de noviembre de 2021

La aventura del pensamiento: Aristóteles


Os dejo un capitulo de la serie La aventura del pensamiento dedicada a Aristóteles. 
Un repaso de su vida y obra, de la mano de Fernando Savater. 

Power Point Aristóteles

La filosofía de Aristóteles

Una vez que hayas repasado los conceptos más importantes de la filosofía aristotélica puedes realizar el siguiente test para comprobar lo que has aprendido. 

https://www.e-torredebabel.com/Historia-de-la-filosofia/Ejercicios/Filosofia-Griega/Aristoteles-O-M.htm

viernes, 5 de noviembre de 2021

Actividades

Lee los apartados dedicados a Aristóteles y realiza las siguientes actividades:

1. ¿Cuál es la actitud de Aristóteles respecto a la teoría de las Ideas platónicas?
2. Explica la concepción de la Naturaleza para Aristóteles.
3. ¿Qué son las sustancias? ¿En qué consiste la teoría hilemorfica?
4. Cómo resuelve Aristóteles el problema del cambio? qué tipos de cambios existen?

miércoles, 29 de septiembre de 2021

Introducción a Platón. Carta VII



Platón, junto con Aristóteles, significa la madurez y plenitud de la filosofía griega. Son sin duda los autores más influyentes hasta el siglo XVII-XVIII.
Por primera vez nos encontramos ante un sistema completo de pensamiento en el que se plantean todas las cuestiones que han interesado a lo largo de la historia de la filosofía.
Su filosofía tiene como trasfondo la reacción y el enfrentamiento al convencionalismo y el relativismo de los sofistas.
Datos biográficos.
Nace en Atenas en el año 427 a. C. en el seno de una familia aristocrática -algunos de sus miembros participan en el gobierno de los Treinta tiranos, en concreto sus tíos Cármides y Crítias-. (Su verdadero nombre era Aristocles, pero le llamaron así por lo ancho (Platys) de sus hombros o de su frente.)

Su formación es la de un privilegiado: conoce a Sócrates en el año 407 a. C., a sus 20 años, y se hace discípulo incondicional suyo hasta su muerte en el año 399 a. C. Además aprende todo tipo de materias: matemáticas, geometría, arte, dialéctica, etc.
Muerto Sócrates hace un viaje al sur de Italia donde entra en contacto con las doctrinas pitagóricas y órficas.
Viaja dos veces a Siracusa -ciudad de Sicilia- para intentar poner en práctica sus ideas políticas sin éxito -con Dionisio I y Dionisio II)
En el año 388 a. C. regresa a Atenas y funda la Academia, su propia escuela, donde se da vital importancia a la enseñanza de las matemáticas, la geometría y la filosofía. La intención de Platón al fundar esta escuela es la de formar a los políticos y gobernantes.
Muere en el año 347 a. C. con más de 80 años.

Platón no vive apenas la época de esplendor que fue la Atenas de Pericles (479-431 a. C.)
Pericles había introducido reformas legislativas para reducir el poder de los aristócratas en beneficio de la Asamblea, en la que pueden intervenir todos los ciudadanos, lo que generará el descontento de la aristocracia.
Platón crece en el contexto de las guerras del Peloponeso (hasta que tiene 23 años) que acabarán con la hegemonía de Atenas y que desestabilizarán su democracia de manera prácticamente irreversible. Es el tiempo de la segunda sofística, del gobierno de los Treinta Tiranos, del restablecimiento de una democracia vigilada, de duros enfrentamientos políticos con las venganzas de unos y otros,...

Las Guerras del Peloponeso (431-404 a.C.) había sido el resultado de la lucha entre dos alianzas , la Liga de Delos y la Liga del Peloponeso, cada una lideradas por las dos grandes ciudades-estado que representaban, a su vez, dos modelos políticos enfrentados.

Por un lado la Atenas de Pericles que había liberado numerosas ciudades griegas del dominio de los Persas y a las que había reunido entorno a sí imponiéndoles su sistema político: la democracia. Por otro lado la ciudad de Esparta modelo de un estado aristocrático y militarista, que veía con preocupación las ideas democratizadoras que difundía Atenas. A ella se le unieron otras ciudades dominadas también por sistemas aristocráticos, así como otras que veían con desconfianza los impulsos cada vez más imperialistas de Atenas.

En el 404 a. C. Atenas cae derrotada perdiendo su poder y Esparta le impone un gobierno aparentemente democrático: Los Treinta Tiranos. Es un grupo reducido de aristócratas, elegidos bajo la supervisión los espartanos, que llevan a cabo una política autoritaria y reaccionaria. Tal es así que no duran en el poder más que un año, una revuelta popular restablece la constitución democrática.

Platón encuentra en Atenas, después de las Guerras del Peloponeso, dos defectos fundamentales:
- La incompetencia e ignorancia de los políticos. No hay profesionales de la política y la mayor parte de los cargos se eligen por sorteo. En vez de ser así, se habría de escoger al más capacitado, al más idóneo.
- La lucha entre los partidos. Permiten que los intereses de grupo prevalezcan sobre las necesidades del Estado.
F Su objetivo es llevar a cabo una Reforma política: fundamentar la polis y sus instituciones en un orden de principios de carácter universal, que primero hay que descubrir y después enseñar


CARTA VII
«Siendo yo joven, pasé por la misma experiencia que otros muchos; pensé dedicarme a la política tan pronto como llegara a ser dueño de mis actos; y he aquí las vicisitudes de los asuntos públicos de mi patria a que hube de asistir. Siendo objeto de general censura el régimen político a la sazón imperante, se produjo una revolución; al frente de este movimiento revolucionario se instauraron como caudillos cincuenta y un hombres: diez en el Pireo y once en la capital, al cargo de los cuales estaba la administración pública en lo referente al ágora y a los asuntos municipales, mientras que treinta se instauraron con plenos poderes al frente del gobierno en general. Se daba la circunstancia de que algunos de estos eran allegados y conocidos míos, y en consecuencia requirieron al punto mi colaboración, por entender que se trataba de actividades que me interesaban. La reacción mía no es de extrañar, dada mi juventud; yo pensé que ellos iban a gobernar la ciudad sacándola de un régimen de vida injusto y llevándola a un orden mejor, de suerte que les dediqué mi más apasionada atención, a ver lo que conseguían. Y vi que en poco tiempo hicieron parecer bueno como una edad de oro el anterior régimen. Entre otras tropelías que cometieron, estuvo la de enviar a mi amigo, el anciano Sócrates, de quien yo no tendría reparo en afirmar que fue el más justo de los hombres de su tiempo, a que, en unión de otras personas, prendiera a un ciudadano para conducirle por la fuerza a ser ejecutado; orden dada con el fin de que Sócrates quedara, de grado o por fuerza, complicado en sus crímenes; por cierto que él no obedeció, y se arriesgó a sufrir toda clase de castigos antes que hacerse cómplice de sus iniquidades. Viendo, digo, todas estas cosas y otras semejantes de la mayor gravedad, lleno de indignación me inhibí de las torpezas de aquel período. No mucho tiempo después cayó la tiranía de los Treinta y todo el sistema político imperante. De nuevo, aunque ya menos impetuosamente, me arrastró el deseo de ocuparme de los asuntos públicos de la ciudad. Ocurrían desde luego también bajo aquel gobierno, por tratarse de un período turbulento, muchas cosas que podrían ser objeto de desaprobación; y nada tiene de extraño que, en medio de una revolución, ciertas gentes tomaran venganzas excesivas de algunos adversarios. No obstante, los entonces repatriados observaron una considerable moderación. Pero dio también la casualidad de que algunos de los que estaban en el poder llevaron a los tribunales a mi amigo Sócrates, a quien acabo de referirme, bajo la acusación más inicua y que menos le cuadraba: en efecto, unos acusaron de impiedad y otros condenaron y ejecutaron al hombre que un día no consintió en ser cómplice del ilícito arresto de un partidario de los entonces proscritos, en ocasión en que ellos padecían las adversidades del destierro. Al observar yo cosas como éstas y a los hombres que ejercían los poderes públicos, así como las leyes y las costumbres, cuanto con mayor atención lo examinaba, al mismo tiempo que mi edad iba adqui riendo madurez, tanto más difícil consideraba administrar los asuntos públicos con rectitud; no me parecía, en efecto, que fuera posible hacerlo sin contar con amigos y colaboradores dignos de confianza; encontrar quiénes lo fueran no era fácil, pues ya la ciudad no se regía por las costumbres y prácticas de nuestros antepasados, y adquirir otros nuevos con alguna facilidad era imposible; por otra parte, tanto la letra como el espíritu de las leyes se iba corrompiendo y el número de ellas crecía con extraordinaria rapidez. De esta suerte yo, que al principio estaba lleno de entusiasmo por dedicarme a la política, al volver mi atención a la vida pública y verla arrastrada en todas direcciones por toda clase de corrientes, terminé por verme atacado de vértigo, y si bien no prescindí de reflexionar sobre la manera de poder introducir una mejora en ella, y en consecuencia en la totalidad del sistema político, sí dejé, sin embargo, de esperar sucesivas oportunidades de intervenir activamente; y terminé por adquirir el convencimiento con respecto a todos los Estados actuales de que están, sin excepción, mal gobernados; en efecto, lo referente a su legislación no tiene remedio sin una extraordinaria reforma, acompañada además de suerte para implantarla. Y me vi obligado a reconocer, en alabanza de la verdadera filosofía, que de ella depende el obtener una visión perfecta y total de lo que es justo, tanto en el terreno político como en el privado, y que no cesará en sus males el género humano hasta que los que son recta y verdaderamente filósofos ocupen los cargos públicos, o bien los que ejercen el poder en los Estados lleguen, por especial favor divino, a ser filósofos en el auténtico sentido de la palabra. »

miércoles, 6 de noviembre de 2019

El problema del cambio en Aristóteles

Aristóteles era un observador incansable. Y la observación nos enseña que en este mundo todo está moviéndose y cambiando. Esto está fuera de discusión para Aristóteles. De lo que se trata, pues, es de explicar cómo es posible el cambio. Parménides pensaba que el cambio era imposible, pues suponía pasar del no-ser al ser (o al revés)., y esto es ilógico: del no-ser  no puede surgir el ser. La solución de Aristóteles consiste en distinguir dos sentidos de “ser”. Las cosas son, en un sentido, lo que son ahora mismo, actualmente (a esto le llama “ser en acto”), pero en otro sentido son lo que pueden ser en el futuro, potencialmente (a esto le llama “ser en potencia”). Por ejemplo, Sócrates es, en acto, joven, pero es, en potencia, viejo. El cambio no es pasar del no-ser al ser, sino del "ser en potencia" al "ser en acto". Todas las substancias de este mundo son en acto y en potencia, es decir, son lo que son (actualmente) y también lo que pueden ser (potencialmente). El “ser en potencia” es como un término medio entre no ser y ser. El cambio no es llegar a ser lo que no se es, sino realizar lo que se puede ser. Lo que es imposible es que Sócrates cambie para ser un florero, pues ni es ni puede ser un florero (esto si sería un paso, imposible, del ser al no ser). El cambio es explicado, así, por Aristóteles como paso de la potencia al acto, o como actualización del potencial que posee una cosa o substancia. Dado que las substancias son una unidad de materia y forma, Aristóteles indica que el cambio consiste en que las cosas adoptan una forma diferente (de entre las que, en potencia, podían adoptar) manteniendo la misma materia. Esto asegura la identidad de la cosa antes y después del cambio. Aristóteles distingue varios tipos de cambio: unos son “accidentales” y se caracterizan porque en ellos la forma substancial de la cosa no cambia; por ejemplo: Sócrates pasa de estar triste a estar alegre (cambio cualitativo), o de estar gordo a estar delgado (cambio cuantitativo), o de estar en su casa a estar en el mercado (cambio local). Otro tipo de cambio, más importante, es el cambio “substancial”, en el que una substancia cambia su forma substancial (aquella que la define): por ejemplo, Sócrates pasa de ser un ser vivo a estar muerto, o una semilla cambia para ser árbol. En este caso lo único que se mantiene es la materia. Las causas o elementos del cambio son, según Aristóteles, cuatro: la causa material, la causa formal, la causa eficiente y la causa final. La causa material se refiere a la materia, aquello que no cambia (pero que justamente por eso permite todo cambio). La causa formal se refiere a la forma, aquello que está en potencia y pasa a estar en acto tras el cambio. La causa eficiente se refiere el detonante o autor del cambio. Y la causa final se refiere al propósito o finalidad del cambio. En el típico ejemplo del bloque de mármol que cambia para ser estatua la causa material es el mármol, la causa formal es la forma de la estatua que estaba en potencia en el mármol, la causa eficiente es el artista, y la causa final es la finalidad de la obra, decorar un palacio.

Fuente: http://historiadelafilosofiaparacavernicolas.blogspot.com

lunes, 17 de diciembre de 2018

Crítica aristotélica a la teoría de las ideas platónicas

Con su teoría de las ideas, Platón da razón de un mundo sensible , cambiante en el que solo cabe la opinión y un mundo inmutable, con auténtica realidad, en el que es posible la ciencia.

"Se les ocurrió la opinión sobre las Ideas a sus defensores por haber aceptado acerca de la verdad los argumentos de Heráclito, según los cuales todas las cosas sensibles fluyen perpetua­mente; de suerte que, si ha de haber ciencia y conocimiento de algo, es preciso que haya, aparte de las sensibles, otras natu­ralezas estables; pues de las cosas que fluyen no hay ciencia.
Sócrates, que se dio al estudio de las virtudes éticas, fue también el primero que buscó acerca de ellas definiciones uni­versales. (...) Pero Sócrates no atribuía existencia separada a los universales ni a las definiciones. Sus sucesores, en cambio, los separaron, y proclamaron Ideas a tales entes, de suerte que les aconteció que hubieron de admitir, por la misma razón, que había Ideas de todo lo que se enuncia universalmente; algo parecido a lo que le sucedería a uno que, queriendo hacer una cuenta, creyera que, siendo pocas las cosas, no podría, y las multiplicara para contarlas. Las Ideas, en efecto, son, por decirlo así, más numerosas que los singulares sensibles, cuyas causas buscaban cuando avanzaron desde éstos hasta aquéllas. (...)
Pero la dificultad más grande seria ésta: ¿qué es lo que apor­tan las Ideas a los entes sensibles, tanto a los eternos como a los sujetos a generación y corrupción? No son para ellos, en efecto, ni causas del movimiento ni de ningún cambio. Por otra parte, tampoco ayudan nada a la ciencia de las demás cosas (pues las Ideas no son sustancia de éstas; si lo fueran, estarían en ellas), ni a su existencia, ya que no están en los entes que participan de ellas. (...)
En el Fedón se dice que las Ideas son causas tanto del ser como del devenir. Sin embargo, aunque existan las Ideas, nada llega a ser si no hay una causa eficiente, y, por otra parte, llegan a ser muchas cosas, como una casa o un anillo, de las que, según su doctrina, no hay Ideas; de suerte que, evidentemente, cabe también que aquellas de las que afirman que hay Ideas sean o lleguen a ser por las mismas causas que las que acabamos de mencionar, y no gracias a las Ideas. Por lo demás, acerca de las Ideas pueden reunirse, de este modo y mediante argumentos más razonados y rigurosos, muchas objeciones semejantes a las que hemos considerado"
ARISTÓTELES, Metafísica, XIII, 4-5 (1078b 12-1080a 11)


Aristóteles critica la teoría de las ideas de Platón y retoma la cuestión establecida por Heráclito y Parménides para dar una explicación plausible del cambio y la realidad. Esta cuestión la responde en su Filosofía primera o metafísica ciencia que estudia el ser en cauanto que ser y"las propiedades que le corresponden en cuanto tal.

Esta ciencia no se confunde con el resto de ciencias o ciencias particulares porque ninguna de esas ciencias considera el ser en general sino solo una parte esencial del mismo. Por lo tanto la filosofía primera (metafísica) asienta las bases de las demás ciencias. Para poder hablar del movimiento es necesario saber antes qué es ese ser que tiene capacidad de movimiento.


Aristóteles y el problema de la Naturaleza

EL PROBLEMA DE LA NATURALEZA
RECORDAMOS:
Sabemos que desde el origen de la filosofía, la naturaleza “physis”, y su explicación ha sido objeto de reflexión (búsqueda del arjé, el origen del universo, la esencia de las cosas..)
Para los griegos la palabra “naturaleza” posee dos grandes acepciones:
-          Naturaleza entendida como la totalidad del universo
-          Naturaleza entendida como “lo que las cosas son”, su esencia, modo de ser permanente de las cosas.

El concepto de Naturaleza está vinculado a los conceptos de necesidad, es decir, que las cosas se rigen por leyes naturales y no por la arbitrariedad (mito); permanencia, que las cosas suceden como tienen que suceder, poseen unas propiedades fijas, una manera de ser constante o permanente; ésta forma de ser constante es denominada esencia, lo que una cosa es a pesar de sus cambios de apariencias o estados (el agua se presentará en estado sólido o líquido, pero siempre es agua). La esencia como modo ser constante es lo que una clase o conjunto de seres poseen de común, de idéntico frente a lo diverso de sus apariencias: seres humanos de diversas razas, culturas, etc, tienen en común, precisamente, que son “seres humanos”.
Por tanto, la esencia es el fundamento de la unidad de las cosas frente a la multiplicidad de sus estados y apariencias, así como frente a la multiplicidad de los individuos que la comparten.
Conocer las cosas será conocer lo que son de verdad, lo que tienen de común y permanente.
Hemos visto hasta ahora como la filosofía griega se desarrolló con el convencimiento de que los sentidos no bastan para proporcionarnos ese conocimiento (Parménides, Platón) ya que nos muestran una multiplicidad de individuos de apariencias y estados cambiantes y accidentales. Es necesario un esfuerzo intelectual, racional, para alcanzar el ser de las cosas.

La búsqueda de lo permanente común está asociada a la convicción de que todo el universo se reduce, en último término, a uno o muy pocos elementos
Tras la crítica aristotélica a la teoría de las ideas de Platón podemos afirmar que la forma de concebir la realidad de Aristóteles se basa en los siguientes supuestos:
a)      No existe otra realidad que los individuos concretos.
b)     La esencia, aquello que hay de permanente en las cosas, [y que por tanto posibilita la ciencia] existe, pero está en las cosas mismas y no fuera de ellas, no está separada.
c)      Las ideas son una elaboración del intelecto humano que no tiene más realidad que la de ser pensada (aunque reflejan fielmente la estructura del Ser).
Aristóteles comienza adoptando una perspectiva analítica: quizás si tratamos de descubrir las clases de seres que existen, podamos también explicar también cómo es posible que la realidad cambie y permanezca